40 horas

El salario mínimo, un componente fundamental del trabajo digno

Cabe preguntarse si aun en el caso de empresas de menor tamaño, la sociedad chilena se puede permitir éticamente que la supervivencia de éstas se haga condenando a sus trabajadores y especialmente trabajadoras, a vivir bajo el umbral de la pobreza e hipotecando el capital intergeneracional, pues los déficits de ingresos familiares obligan a los jóvenes prematura y escasamente preparados, a insertarse a un mercado laboral que también los precariza.

¿40 horas? El debate que nos desvela

El debate está desordenado con tres bandos (a favor de la propuesta del PC, a favor de la propuesta del Gobierno y un tercero, que quiere dejar la jornada como está) esgrimiendo argumentos respecto de la medida.