Desde hace más de una década, el académico de la Facultad de Economía y Negocios de la UAH, Carlos García, forma parte de la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) que realiza mensualmente el Banco Central de Chile, una instancia que reúne a especialistas del mundo académico, consultores y analistas del sector privado para proyectar el comportamiento de las principales variables macroeconómicas del país. Su participación constituye una muestra de cómo la investigación universitaria puede contribuir directamente al diseño y seguimiento de las políticas públicas.
García explica que su incorporación a este panel ocurrió tras su salida del Banco Central en 2007, cuando se le ofreció continuar colaborando a través de la encuesta. Desde entonces, ha mantenido una participación constante que le ha permitido seguir conectado con la evolución de la economía chilena y con los desafíos de la política monetaria.
“Francamente, es un honor que el banco me invite a participar junto a un grupo tan amplio y variado de profesionales”, señala. “Pertenecer a este panel implica una responsabilidad real, porque las proyecciones que uno elabora no son un ejercicio académico abstracto: influyen en decisiones de política económica que afectan a millones de personas”.
Una herramienta clave para comprender la economía
La Encuesta de Expectativas Económicas es uno de los principales instrumentos utilizados por el Banco Central para conocer cómo los expertos visualizan el comportamiento futuro de variables como la inflación, el crecimiento económico, la tasa de política monetaria y el tipo de cambio. Los resultados permiten a la autoridad monetaria contrastar sus propios análisis con las expectativas del mercado y fortalecer la comunicación de sus decisiones.
Según García, la importancia de este ejercicio radica en que las expectativas tienen efectos concretos sobre la economía. Las empresas utilizan estas proyecciones para planificar inversiones, fijar precios y proyectar escenarios futuros, mientras que las familias toman decisiones de consumo, ahorro y endeudamiento influenciadas por las perspectivas económicas predominantes. “Porque las expectativas importan, y mucho. La evidencia académica muestra que lo que los agentes económicos esperan que ocurra con la inflación, el empleo o el crecimiento tiene efectos reales sobre la economía”, explica el académico.
La elaboración de estas proyecciones exige un análisis permanente de información económica nacional e internacional. Para responder la encuesta, García revisa indicadores de precios, actividad económica, mercados financieros, comercio exterior y acontecimientos globales que puedan afectar el desempeño de Chile. “La clave es que todas las piezas del rompecabezas deben encajar entre sí para que el escenario proyectado sea coherente”, comenta.
Academia y políticas públicas: un puente necesario
Uno de los aspectos que el académico destaca de su participación en la EEE es la posibilidad de conectar el trabajo universitario con problemáticas concretas que afectan al país. Su especialización en modelos macroeconómicos de equilibrio general le permite abordar las proyecciones desde una perspectiva integral, considerando la interacción entre múltiples variables económicas y los efectos de los cambios en el contexto internacional.
En este sentido, sostiene que la presencia de académicos en la encuesta aporta independencia, rigurosidad
metodológica y una mirada de largo plazo que complementa la visión de los analistas del mercado financiero. “Los académicos traemos rigor metodológico, independencia de criterio y una mirada de largo plazo que complementa muy bien el análisis más coyuntural de los analistas de mercado”, afirma. “Es también una contribución concreta de la universidad al país, un puente entre la producción de conocimiento y las necesidades del sector público”.
Además, destaca que esta experiencia alimenta directamente su trabajo de investigación y docencia, ya que las preguntas que surgen al analizar la evolución de la economía chilena suelen transformarse en nuevas líneas de estudio dentro de la universidad.
Los desafíos de proyectar una economía abierta al mundo
Consultado sobre el escenario económico actual, García identifica a la inflación y al bajo crecimiento económico como las principales variables que hoy condicionan las expectativas sobre Chile. También subraya la relevancia de los acontecimientos internacionales y, especialmente, de la evolución del precio del petróleo, debido a sus efectos sobre los costos de producción y la inflación.
Desde su experiencia, proyectar el comportamiento de la economía siempre implica un alto grado de incertidumbre. Factores como cambios geopolíticos, crisis internacionales o shocks inesperados pueden alterar rápidamente los escenarios previstos, lo que exige combinar rigurosidad técnica con prudencia analítica. “Es un desafío enorme, y uno nunca deja de apreciarlo”, comenta. “La incertidumbre estructural, los cambios de régimen y los shocks imprevistos hacen que proyectar sea un ejercicio que requiere tanto rigor técnico como una buena dosis de humildad”.
Tras años participando en la encuesta, García observa una evolución significativa tanto en la disponibilidad de datos como en las herramientas de análisis económico. Sin embargo, advierte que ningún modelo puede eliminar completamente la incertidumbre.
Su definición de la EEE resume el valor que tiene esta instancia para el país: “La contribución de un amplio grupo de profesionales a la implementación de la política monetaria”. Una frase que, según explica, refleja cómo el conocimiento experto puede ponerse al servicio de decisiones que impactan directamente en la vida de las personas.