El pasado jueves 26 de marzo de 2026 se realizó el lanzamiento del dossier Ensayos transdisciplinarios sobre Género, una iniciativa impulsada por la Dirección de Género, Diversidad y Equidad de la UAH y liderada por la académica Bárbara Boggiano que recoge trabajos destacados del curso OFG “Estudios de Género: una mirada interdisciplinaria”.
El proyecto surge a partir de una constatación clara: el aula universitaria puede ser un espacio de producción de conocimiento relevante. “El dossier nace como una forma de dejar huella de ese proceso y de mostrar que el aula también puede ser un espacio de producción de pensamiento serio”, explica la académica.
En esta línea, la publicación no solo reconoce el trabajo del estudiantado, sino que también busca proyectarlo hacia la comunidad. “Queríamos mostrar que la formación universitaria, cuando se toma en serio, puede producir análisis valiosos para una conversación pública más amplia”, señala.
La iniciativa cobra especial relevancia considerando que las problemáticas abordadas —violencia de género, identidades, migración o desigualdades institucionales— son parte de debates actuales que atraviesan tanto la vida universitaria como la sociedad en su conjunto.
Un enfoque interdisciplinario para comprender el género
Uno de los elementos centrales del dossier es su enfoque interdisciplinario, que articula distintas perspectivas para abordar fenómenos complejos. Lejos de ser una simple suma de disciplinas, el curso propone un diálogo profundo entre economía, psicología, derecho, educación y ciencias sociales.
“Trabajamos el desafío de traducir preguntas entre distintos lenguajes disciplinares”, afirma Boggiano, destacando
que esta integración permite comprender el género como estructura, experiencia y también como conflicto institucional.
Este enfoque se traduce en los trabajos del dossier, donde los estudiantes analizan temas como brechas laborales, normas sociales, violencias basadas en género o trayectorias educativas, considerando simultáneamente dimensiones económicas, psicosociales y normativas.
A lo largo del semestre, uno de los principales aprendizajes es el desarrollo de una mirada más compleja y rigurosa. “Aprenden que formarse en género no consiste en repetir consignas, sino en sostener una práctica intelectual y ética exigente”, enfatiza la académica.
El valor de la producción estudiantil y su aporte público
El dossier reúne ensayos finales que destacan por su calidad académica, abordando temáticas como violencia intrafamiliar, identidades trans en contextos escolares, teorías de género y migración femenina.
Más allá de la diversidad temática, existe un hilo conductor claro: el rol de las instituciones en la reproducción o transformación de desigualdades. “La escuela, el sistema judicial o las políticas públicas no son solo contexto, sino parte del mecanismo que explica estas desigualdades”, explica Boggiano.
En este sentido, la publicación aporta tanto al ámbito académico como al debate público. Por una parte, visibiliza la capacidad de los estudiantes de producir análisis rigurosos; por otra, abre estas reflexiones a una comunidad más amplia. “Que el dossier esté disponible permite reafirmar que estas discusiones no pertenecen solo a una sala de clases, sino a una conversación universitaria más amplia”, sostiene.
Un espacio de diálogo interdisciplinario
El lanzamiento del dossier se concibió como una instancia de conversación abierta, en la que participaron académicos de distintas áreas de la universidad, reflejando el carácter transversal de los temas abordados.
La actividad contó con la participación de Sonia Brito (Trabajo Social), Carlos Díaz (Economía FEN) y Victoria Martínez (Derecho), en un diálogo que buscó profundizar en los desafíos de la formación en género en la educación superior.
“Nos interesa conversar no solo sobre los temas del dossier, sino también sobre qué significa formar en género hoy desde la universidad”, explica Boggiano. La diversidad de voces fue clave para enriquecer la discusión. “Los problemas de género no se entienden bien desde una sola disciplina, y por eso era importante contar con distintas perspectivas”, agrega.
Proyección y desafíos para la formación universitaria
El dossier se proyecta como una iniciativa con potencial de continuidad, abriendo nuevas posibilidades para visibilizar la producción estudiantil y fortalecer espacios de reflexión interdisciplinaria. “Sería muy interesante que esta experiencia pudiera proyectarse en nuevas versiones”, señala la académica, destacando el alto nivel de los trabajos desarrollados en el curso.
De cara al futuro, uno de los principales desafíos es consolidar una formación en género que combine rigurosidad conceptual, evidencia y diálogo entre disciplinas. “Evitar que la perspectiva de género se convierta en una consigna vacía es clave. Esto requiere trabajo colectivo, tiempo y una práctica intelectual y ética sostenida”, concluye.