La Universidad Alberto Hurtado (UAH) y la Corporación Memoria Lonquén avanzan en la creación de un archivo especializado que busca reunir y organizar documentos, testimonios y otros registros relacionados con el Caso Hornos de Lonquén. El lanzamiento del portal archivolonquen.cl marca un nuevo hito de este proyecto, que busca poner este patrimonio documental a disposición de investigadores, estudiantes y de toda la sociedad.
En noviembre de 1978, el hallazgo de restos humanos en los antiguos hornos de una mina de cal en Lonquén permitió establecer, por primera vez, evidencia concreta de la desaparición y muerte de personas detenidas durante los primeros meses de la dictadura. Se trataba de 15 campesinos de Isla de Maipo, de entre 17 y 51 años, detenidos por Carabineros el 7 de octubre de 1973 y cuyos rastros se habían perdido desde entonces.
A casi cinco décadas de aquellos hechos, la memoria de las víctimas y de sus familias sigue impulsando nuevos esfuerzos de documentación y preservación. Uno de ellos es el Archivo Digital Lonquén, iniciativa desarrollada conjuntamente por la UAH y la Corporación, con el liderazgo de la carrera de Gestión de Información, Bibliotecología y Archivística (GIBA) de la Facultad de Economía y Negocios.
El nuevo portal permite conocer el origen y los objetivos del proyecto, su hoja de ruta, sus avances y los productos que se irán desarrollando. En esta primera etapa, el sitio pone a disposición las definiciones y criterios que orientan la organización del futuro archivo. Según Miguel Maureira Sepúlveda, presidente de la Corporación Memoria Lonquén, se trata de un espacio pensado para que las nuevas generaciones puedan acercarse a la historia de los familiares desde una perspectiva humana y cotidiana.
De la memoria al archivo
La iniciativa tiene su origen en una colaboración que comenzó a consolidarse en 2023, cuando la UAH presentó la exposición «La maldad en los Hornos de Lonquén». La muestra reunió fotografías de Luis Navarro, fotógrafo de la entonces Vicaría de la Solidaridad, quien registró las primeras imágenes del hallazgo, y buscó acercar a la comunidad universitaria a la historia de las 15 víctimas y a las consecuencias que estos hechos tuvieron para sus familias.
En octubre de 2024, esta relación se formalizó mediante un convenio entre la UAH y la Corporación Memoria Lonquén, orientado a desarrollar actividades conjuntas en derechos humanos y otras materias de interés común. Una de las primeras líneas de trabajo fue fortalecer y sistematizar la documentación existente sobre el caso, con el apoyo de Gestión de Información, Bibliotecología y Archivística (GIBA). A partir de ese acuerdo se elaboró un Plan Maestro de implementación del Archivo y Centro Documental, con una planificación a cinco años, que contempla identificar, recopilar, organizar, preservar y poner a disposición pública documentación sobre la historia del caso y las acciones sociales, jurídicas, culturales y de memoria desarrolladas en torno a él.
«Uno de los principales intereses de la Corporación era poder sistematizar en un solo lugar toda la información que hay respecto del Caso Lonquén», explica Beatriz Mercado, directora de GIBA. El desafío implica localizar documentación dispersa en distintas instituciones y archivos, además de generar nuevos registros a partir de testimonios y otras fuentes.
Un archivo para recorrer el caso desde distintas perspectivas
El proyecto no pretende ser otro repositorio más de documentos sobre la dictadura o los derechos humanos, sino un archivo especializado en el Caso Lonquén capaz de relacionar sus distintas dimensiones. Para ello, la documentación se organizará en agrupaciones biográfica, jurídica, forense, de prensa, bibliográfica y corporativa, de modo que cualquier persona pueda aproximarse al caso desde diferentes ángulos y vincular documentos que hoy se encuentran separados.
La diferencia es fundamental desde el punto de vista archivístico. Un museo, una institución de derechos
humanos, una organización religiosa o un medio de comunicación pueden conservar documentos sobre Lonquén, pero cada uno los organiza según sus propios objetivos. El Archivo Digital Lonquén propone otra lógica: reunir intelectualmente esas piezas dispersas para lograr una comprensión integral del caso, respetando la procedencia de los documentos y a las instituciones que los custodian.
Así, un documento judicial podrá relacionarse con los antecedentes que permitieron su elaboración; un registro de prensa, con otros datos sobre el mismo acontecimiento; y un testimonio familiar, con documentos históricos que lo contextualicen. El resultado esperado es una plataforma que no solo permita encontrar documentos, sino comprender las relaciones entre ellos y reconstruir el devenir del caso a lo largo del tiempo.
Como gran parte de estos materiales no pertenece físicamente a la Corporación, el proyecto contempla identificar las fuentes, establecer colaboraciones con otras instituciones y, cuando corresponda, digitalizar los documentos para incorporarlos al archivo.
Formación aplicada y una memoria que sigue construyéndose
La iniciativa contempla la participación de estudiantes de GIBA en distintas etapas de su implementación, convirtiéndose en una experiencia de formación aplicada. En ella, los estudiantes ponen en práctica competencias de descripción y organización archivística, gestión documental y uso de soluciones tecnológicas para archivos digitales. Para la carrera, el proyecto demuestra que la archivística no se limita a conservar documentos antiguos: implica decidir cómo organizar y describir la información, cómo preservar su contexto y cómo facilitar su acceso futuro, poniendo esas competencias al servicio de una problemática de enorme relevancia social.
El Caso Lonquén ocupa un lugar singular en la historia de Chile. El hallazgo de 1978 permitió confrontar públicamente las versiones oficiales que negaban las detenciones y desapariciones, y se convirtió en un punto de inflexión para la documentación de estos crímenes. Pero su historia no terminó con el descubrimiento de los restos: continúa en la memoria de los familiares, en las investigaciones judiciales y académicas, en los registros periodísticos, las fotografías y los testimonios que el archivo busca reunir y hacer visibles.
El portal que hoy se presenta es, por tanto, el comienzo de un proceso. La hoja de ruta contempla nuevas etapas de recopilación, organización, preservación y puesta a disposición de documentos y recursos digitales, con el fin de construir progresivamente un archivo que permita recorrer el caso desde sus antecedentes hasta el presente. Así, la alianza entre la UAH y la Corporación Memoria Lonquén proyecta hacia el futuro un patrimonio que pertenece no solo a las familias de las víctimas, sino a toda la sociedad chilena.
El recorrido comienza en archivolonquen.cl.