El académico de la Facultad de Economía y Negocios de la UAH, Carlos Ponce, participó en el CORE 2026, encuentro organizado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Argentina, donde presentó el trabajo “Political Polycentrism and the Origins of Inclusive Institutions”, investigación desarrollada junto al académico FEN Rafael Guthmann.
La participación se concretó luego de que el manuscrito fuera seleccionado mediante la convocatoria abierta de trabajos del encuentro. El CORE reúne a la comunidad de economistas vinculada a la Universidad Nacional de Córdoba y, en su edición 2026 —la primera realizada desde 2019—, congregó a más de 200 graduados, docentes, investigadores y estudiantes, generando un espacio para la discusión de investigaciones en distintas áreas de la economía.
Ponce presentó el trabajo en la Sesión 3, dedicada a trabajo, demografía e instituciones, junto a investigadoras provenientes de instituciones como CAF, CEDLAS y la Universidad Nacional de La Plata. “La experiencia fue muy buena. El ambiente combinó rigor académico con mucho intercambio informal, algo que se agradece especialmente en un tema como el nuestro, que cruza economía, historia e instituciones”, explicó el académico.
Competencia entre Estados e instituciones inclusivas
La investigación de Carlos Ponce y Rafael Guthmann busca aportar una nueva perspectiva al estudio del origen de las instituciones inclusivas, incorporando como elemento central las relaciones estratégicas entre los Estados. Mientras buena parte de la literatura económica ha estudiado la formación institucional principalmente a partir de los procesos políticos internos de cada país, el trabajo plantea que el contexto internacional y la competencia entre Estados también pueden condicionar la calidad de las instituciones domésticas.
Para analizar este mecanismo, los investigadores desarrollan un modelo de teoría de juegos en el que las élites políticas deciden qué tan inclusivas serán las instituciones de sus respectivos Estados. En este escenario, los países compiten por atraer y retener población y actividad económica. Una mayor inclusión institucional puede hacer que un territorio resulte más atractivo para los ciudadanos, aunque implique que sus élites deban renunciar a parte de la renta o del poder que podrían extraer. “La pregunta central es por qué algunas civilizaciones desarrollan instituciones inclusivas y otras instituciones extractivas. Nuestra respuesta es que la estructura del sistema internacional importa tanto como la política interna”, señaló Ponce.
Uno de los principales argumentos del trabajo es que cuando existen numerosos Estados soberanos que compiten entre sí y ninguno posee capacidad suficiente para dominar al resto, aumentan los incentivos para desarrollar instituciones más inclusivas. Las élites se ven obligadas a limitar su capacidad de extracción para evitar que personas y actividad económica se desplacen hacia territorios competidores.
En cambio, cuando existen pocos Estados o una potencia hegemónica, esa presión competitiva disminuye y pueden generarse mayores condiciones para sostener instituciones extractivas. El modelo también aborda la posibilidad de colusión entre Estados, por ejemplo mediante restricciones al movimiento de personas o capitales, lo que disminuiría la competencia y debilitaría los incentivos institucionales asociados a la movilidad.
Estos resultados buscan formalizar fenómenos observados históricamente. Entre los casos considerados por los investigadores se encuentran la Grecia clásica y las ciudades-Estado del norte y centro de Italia durante el Renacimiento, sociedades caracterizadas por una elevada fragmentación política y por importantes niveles de prosperidad e inclusión institucional para sus respectivas épocas. Como contrapunto aparecen grandes estructuras políticas centralizadas, como Roma o los imperios chinos, donde la concentración del poder habría favorecido dinámicas más extractivas. “Entender que la competencia entre Estados puede ser un mecanismo disciplinador de las élites tiene implicancias muy concretas hoy: nos ayuda a pensar cómo procesos de integración, restricciones a la migración o al movimiento de capitales, o el surgimiento de potencias hegemónicas, pueden debilitar los incentivos para sostener instituciones inclusivas a nivel global”, afirmó.
Intercambio académico y próximos pasos de la investigación
El CORE 2026 también permitió que el trabajo fuera discutido en un entorno académico diverso. El programa reunió a investigadores provenientes de bancos centrales, universidades y organismos internacionales, incluyendo representantes del Banco Central de Chile, Universidad Carlos III de Madrid, Universidad Torcuato Di Tella, Pontificia Universidad Católica de Chile, CAF y CEDLAS. Además, el encuentro contó con una conferencia central de Maximiliano Dvorkin, economista de la Reserva Federal de St. Louis.
Para Ponce, estas instancias son especialmente relevantes para investigaciones que dialogan con distintas áreas de la disciplina, ya que permiten recibir observaciones y explorar nuevas aplicaciones para los modelos desarrollados. “Ese cruce de perspectivas —macroeconomía, trabajo, regulación, instituciones— es justamente lo que necesita un trabajo como el nuestro, que combina economía política, historia económica y teoría de juegos: recibir comentarios desde ángulos distintos ayuda a pulir el modelo y a identificar nuevas aplicaciones que uno no ve trabajando de manera aislada”, sostuvo.
Actualmente, “Political Polycentrism and the Origins of Inclusive Institutions” se encuentra en desarrollo. Los próximos pasos contemplan ampliar el análisis empírico, continuar presentando nuevas versiones de la investigación en encuentros académicos y posteriormente enviar el artículo a una revista especializada en economía política e instituciones.