La llegada a la universidad implica mucho más que comenzar una carrera: es un proceso de transformación personal, académica y social. Así lo planteó Gonzalo Gallardo, coordinador del proyecto Trayectoria de la Universidad Alberto Hurtado, en su presentación “Transición a la vida universitaria”, dirigida a estudiantes de primer año de Ingeniería Comercial.
Durante la actividad, el expositor abordó los principales desafíos que enfrentan quienes ingresan a la educación superior, enfatizando que este proceso no es inmediato ni lineal, sino que requiere tiempo, adaptación y apoyo institucional.
Un proceso de cambio y desarrollo
Gallardo explicó que la experiencia universitaria debe entenderse como un proceso que se desarrolla en distintas
etapas, comenzando por la transición desde el colegio hacia un entorno completamente nuevo. Este cambio implica transformaciones en el rol del estudiante, en su entorno y en sus formas de aprendizaje. “La universidad no es solo para formarse, sino también para transformarse”, señaló, destacando que este periodo inicial está marcado por la incertidumbre y la adaptación.
En este contexto, la sensación de desorientación es común. Muchos estudiantes experimentan dificultades para ubicarse, integrarse o comprender las exigencias académicas. Sin embargo, estas experiencias forman parte del proceso normal de ajuste.
Los desafíos del primer año
A partir de investigaciones realizadas en distintas instituciones de educación superior, Gallardo identificó múltiples desafíos que enfrentan los estudiantes en su primer año. Entre ellos destacan:
- Adaptarse a un nuevo contexto de vida cotidiana
- Comprender las exigencias académicas
- Construir redes sociales y grupos de apoyo
- Ajustar expectativas sobre el rendimiento académico
- Desarrollar autonomía
En relación con esto último, enfatizó que ser autónomo no significa hacerlo todo solo, sino saber cuándo avanzar por cuenta propia y cuándo buscar orientación. “Ser autónomo no es hacerlo todo solo, sino reconocer cuándo algo se está haciendo difícil y pedir apoyo”, afirmó.
Pedir ayuda como estrategia clave
Uno de los mensajes centrales de la presentación fue la importancia de pedir ayuda. Según explicó el psicólogo, existe evidencia de que muchos estudiantes evitan hacerlo por vergüenza o temor a parecer menos capaces.
Sin embargo, ocurre lo contrario: quienes reconocen sus dudas y buscan apoyo tienden a tener mejores resultados académicos. “El estudiante que reconoce que tiene dudas y busca entender, puede llegar más lejos que quien no pregunta por vergüenza”, sostuvo.
En este sentido, hizo un llamado a aprovechar los recursos disponibles en la universidad, como tutorías, acompañamiento académico y apoyo psicosocial.
Construir comunidad para avanzar
Finalmente, Gallardo invitó a los estudiantes a no enfrentar la experiencia universitaria en solitario. La construcción de redes de apoyo —entre compañeros, docentes y equipos institucionales— es fundamental para sostener el proceso formativo. “Más que vivir la universidad como una batalla en solitario, es mejor construir una comunidad que acompañe el proceso”, concluyó.