El académico de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la UAH, Nicolás Barrientos, fue seleccionado para participar como experto en la elaboración del QS World University Rankings, uno de los rankings universitarios más influyentes a nivel internacional. Su incorporación reconoce una trayectoria sostenida en investigación, docencia y colaboración académica global.
“A nivel personal, es una validación del esfuerzo sostenido en investigación y docencia. Académicamente, representa una oportunidad de contribuir a la transparencia del sistema educativo global”, señala Barrientos, quien destaca que este rol implica “pasar de ser un observador de los datos a ser un actor que ayuda a darles sentido y contexto”.
¿Cómo se elige a los expertos y por qué importa QS?
La selección de académicos que participan en QS se basa principalmente en la visibilidad y consistencia de su producción científica —medida a través de publicaciones y citaciones—, junto con la participación activa en redes internacionales de colaboración. En este proceso, el reconocimiento entre pares (peer review) resulta clave.
Barrientos explica que, a diferencia de otros rankings como ARWU (Shanghai) o THE, QS otorga un peso relevante a la reputación académica. “Para una universidad, estar en QS no es solo un tema de números; es una validación de su marca académica y de su capacidad para atraer talento internacional”, afirma.
El rol del juicio experto y las dimensiones evaluadas
La principal contribución de los académicos se da a través del Academic Peer Review, donde evalúan la reputación de instituciones en sus áreas de especialidad. “Aportamos el juicio experto que los algoritmos por sí solos no pueden capturar, identificando dónde se está haciendo la investigación más innovadora hoy”, explica.
QS evalúa dimensiones como reputación académica, empleabilidad de los graduados, relación estudiante/profesor, citaciones e internacionalización. Para Barrientos, este enfoque es especialmente relevante porque “equilibra la excelencia investigativa con el éxito profesional de los estudiantes, algo vital en el mercado laboral actual”.
Rankings, oportunidades y desafíos para Chile y la región
Desde una mirada crítica, el académico advierte que los rankings funcionan como una “brújula competitiva” que
puede impulsar mejoras institucionales, como la contratación de doctores, el incentivo a publicar en revistas indexadas o la formalización de convenios internacionales. Sin embargo, también existe el riesgo del “gaming” del sistema, es decir, enfocarse solo en los indicadores medidos y descuidar ámbitos como la docencia o las artes.
En este contexto, Barrientos subraya la importancia de la participación latinoamericana: “Si los académicos latinos no participamos, el ranking reflejará solo la visión de Europa y Estados Unidos. Nuestra voz ayuda a equilibrar la balanza y a valorar la investigación que responde a problemáticas locales”.
A modo de reflexión final, enfatiza: “Los rankings son una herramienta, no el fin último de la educación. Debemos usarlos como un espejo para identificar brechas, pero la verdadera calidad se construye en la ética, la formación humana y la búsqueda del conocimiento”.