Los académicos de la Facultad de Economía y Negocios de la UAH, Nicolás Barrientos Oradini y Rafael Romero-Meza participaron en una investigación publicada en Frontiers in Sociology, que analiza la relación entre las características individuales, la autonomía en la toma de decisiones y la satisfacción de mujeres adultas participantes de un programa de formación continua desarrollado por la UAH.
El artículo, titulado “Associations Between Individual Characteristics, Decision-Making Autonomy, and Satisfaction in a Continuing Education Program for Adult Women in Chile”, fue publicado en la sección especializada Gender, Sex and Sexualities de la revista y fue elaborado por David Álvarez-Maldonado (UTEM), Javier Labbé Cid (UNAB),Carmen Pénnanen Arias, Luis Felipe Vergara (UNAB), Víctor Yáñez Jara (UNAB) y Juan Carlos Armijos.
El estudio examinó la relación entre las características individuales de mujeres adultas, sus niveles de autonomía en la toma de decisiones y su satisfacción académica con el Diplomado en Habilidades Digitales para la Empleabilidad, programa de formación continua implementado por la Universidad Alberto Hurtado en el marco del proyecto “Transferencia, Capacitación y Promoción del Empleo Femenino en Áreas Urbanas de la Región Metropolitana de Santiago”, financiado por el Gobierno Regional de Santiago.
La investigación adquiere especial relevancia porque permite analizar, a partir de evidencia cuantitativa, cómo las participantes evalúan una intervención destinada a fortalecer sus competencias digitales y oportunidades de empleabilidad, considerando al mismo tiempo factores relacionados con su realidad educacional, familiar y socioeconómica. “Argumentamos críticamente que la alta satisfacción reportada no debe interpretarse simplistamente como un indicador de superación de las desigualdades estructurales de género”, explica Barrientos.
Alta satisfacción y limitada influencia de las características individuales
Para desarrollar el estudio, el equipo utilizó un diseño cuantitativo, correlacional y transversal, trabajando con una muestra probabilística de 1.794 mujeres adultas que respondieron un cuestionario estructurado. La investigación contempló diferentes herramientas estadísticas, entre ellas análisis de consistencia interna, correlaciones de Pearson y modelos de regresión lineal múltiple, lo que permitió estudiar con mayor precisión los factores asociados a la satisfacción de las participantes.
Uno de los principales resultados fue el elevado nivel de satisfacción con el programa, que alcanzó un promedio
de 4,44 puntos, con sólidos indicadores de consistencia interna de la escala utilizada. Sin embargo, uno de los aspectos más relevantes del estudio fue comprobar que las características individuales y las dimensiones relacionadas con la autonomía dentro del hogar tuvieron una capacidad relativamente baja para explicar esas valoraciones positivas.
En concreto, los modelos estadísticos mostraron que estas variables explicaban solo un 3,5% de la variación observada en la satisfacción académica. Si bien se identificaron asociaciones estadísticamente significativas con factores como el nivel educacional previo, el número de hijos, la condición de jefatura de hogar y la autonomía sobre el uso del ingreso familiar, sus efectos fueron reducidos.
Este resultado abre una línea de interpretación especialmente relevante para el diseño de programas de educación continua. En lugar de atribuir la satisfacción principalmente al perfil sociodemográfico de quienes participan, la investigación plantea que podrían tener una influencia importante otros elementos vinculados con la arquitectura pedagógica, el diseño curricular, la pertinencia de las competencias digitales impartidas y los mecanismos de acompañamiento institucional. “El valor positivo atribuido a la experiencia formativa sugiere que factores exógenos al perfil del usuario —tales como la arquitectura pedagógica, el diseño curricular, la pertinencia de las competencias digitales impartidas y los soportes institucionales— ejercen una influencia determinante en la evaluación de la educación continua”, señala Barrientos.
Desde esa perspectiva, el estudio también cuestiona explicaciones deterministas que vinculan directamente las características sociodemográficas de las estudiantes con su experiencia académica. Los autores sostienen que para comprender adecuadamente la satisfacción en programas dirigidos a personas adultas es necesario incorporar variables contextuales, organizacionales, pedagógicas y relacionales.
Evidencia para educación continua, empleabilidad femenina y políticas públicas
Los resultados entregan asimismo antecedentes relevantes para universidades, organismos públicos e instituciones que diseñan programas de formación y empleabilidad dirigidos a mujeres adultas. La investigación destaca especialmente la necesidad de considerar las condiciones concretas en que las participantes desarrollan sus procesos formativos, incluyendo la conciliación entre trabajo, responsabilidades familiares, labores de cuidado y educación.
En este sentido, la alta valoración obtenida por el diplomado implementado por la UAH constituye un antecedente significativo sobre la importancia que pueden adquirir el acompañamiento pedagógico, la pertinencia de los contenidos y los soportes institucionales en programas de formación continua orientados a fortalecer competencias para el mercado laboral. “Postulamos la necesidad de complejizar los modelos teóricos de satisfacción en educación de adultos, incorporando variables contextuales, organizacionales y relacionales”, sostiene el académico.
La publicación también aporta evidencia para una discusión más amplia sobre participación laboral femenina, autonomía económica, capacitación y corresponsabilidad en los cuidados. Para Barrientos, este tipo de investigación permite conectar el conocimiento producido desde las universidades con decisiones que tienen consecuencias concretas en el diseño y evaluación de intervenciones públicas.
En particular, los datos obtenidos pueden contribuir a fundamentar la asignación y evaluación de recursos destinados a programas de capital humano, alfabetización digital y empleabilidad femenina, especialmente cuando estas iniciativas incorporan una perspectiva capaz de reconocer las distintas condiciones sociales y familiares que enfrentan las mujeres.
El estudio advierte, sin embargo, que una evaluación positiva de una experiencia educativa no significa necesariamente que hayan desaparecido las desigualdades estructurales de género. Esta distinción resulta fundamental para evitar sobreinterpretaciones de los indicadores de satisfacción y, al mismo tiempo, reconocer el valor que puede tener una experiencia formativa bien diseñada para sus participantes.
De esta forma, la publicación contribuye a vincular investigación académica, educación continua y políticas públicas, ofreciendo evidencia que puede servir para perfeccionar futuras intervenciones socioeducativas y laborales. Asimismo, destaca el potencial de la colaboración entre universidades e instituciones públicas para generar información útil para la toma de decisiones.
La investigación contó con una muestra amplia de 1.794 registros válidos, lo que permitió alcanzar altos niveles de precisión estadística, y reunió a investigadores vinculados a distintas instituciones de educación superior. Esta colaboración fortaleció el carácter multidisciplinario del análisis y permitió abordar la satisfacción académica desde perspectivas relacionadas con educación, sociología, género, autonomía y empleabilidad.
El artículo completo se encuentra disponible a través del identificador de objeto digital (DOI) enlace oficial de consulta: Revista Frontiers in Sociology (de indexación Wos Q2 y Scopus Q1) – DOI: 10.3389/fsoc.2026.1893170″
También en el siguiente enlace: https://www.frontiersin.org/journals/sociology/articles/10.3389/fsoc.2026.1893170/full